martes, 26 de febrero de 2013

Orégano



ORÉGANO


Se utilizan las sumidades floridas. Las flores pueden ser blancas o sonrosadas.

Principios activos: Aceite esencial rico en timol, carbacrol, terpineol. Ácidos fenólicos: caféico, clorogénico, rosmarínico. Flavonoides: derivados

del apigenol, luteolol, kampferol, diosmetol. Ácido ursólico.

Acción farmacológica: Tónico general, digestivo, espasmolítico, carminativo, expectorante, antiséptico de las vías respiratorias, emenagogo. Usado al exterior es analgésico, cicatrizante, antiséptico y antifúngico.

Indicaciones: Inapetencia, digestiones lentas, meteorismo, espasmos gastrointestinales, tos irritativa, faringitis, otitis, sinusitis, bronquitis, asma, amenorrea, adontalgias, dolores reumáticos, heridas, úlceras, micosis cutáneas. La esencia a dosis elevadas puede tener efectos estupefacientes. Cuando se recolecte procurar no tirar del tallo pues arrancado de raíz no vuelve a crecer. Cortarlo con navaja permitiendo así que florezca de nuevo. 

Un plato sencillo, alimenticio y refrescante consiste en poner rodajas de tomate maduro, sobre ellas colocar finas lonchas de queso mozarella, espolvorear orégano por encima y regar generosamente con buen aceite de oliva. ¡Uhmmmm!.