domingo, 10 de marzo de 2013

Pinsapo





PINSAPO. ABIES PINSAPO.





El pinsapo (Abies pinsapo) es una especie de abeto, pertene- ciente a la familia Pinaceae y de distribu-ción restrin-gida a sierras medite-rráneas del sur de la península ibérica y el Rif.
Fue descrito para laciencia por el botánico suizo Pierre Edmond Boissier, en su obra Voyage botanique dans le Midi de l´Espagne (Viaje botánico por el sur de España), 1838.
Árbol de hasta 30 m, de porte elegante que, en algunos ejemplares viejos se torna retorcido o dividido en varios brazos. Se caracteriza por una corteza fina, gris claro, con grietas oscuras de poca profundidad.
Hojas gruesas, de sección subcuadrangular, de color verde oscuro y con bandas estomáticas blancas apreciables en ambas caras. Tienden a disponerse de forma helicoidal sobre las ramillas.
Conos masculinos en la periferia de la copa, de color rojo púrpura, excepcionalmente amarillos.
Piñas grandes, erguidas, situadas en la parte superior de la copa. La piña madura es lisa (la escama tectríz inclusa queda oculta oculta en el estróbilo por las escamas seminíferas) a diferencia de la piña de A. alba en que las escamas tectrices sobresalen como un pequeño filamento entre las escamas seminíferas. Cuando maduran se deshacen para liberar los piñones, dejando caer al suelo unas piezas con dos escamas pegadas (tectríz, y seminífera).

De Wikipedia.
El hábitat natural de esta especie se localiza al sur de la península ibérica y en el Rif marroquí.
Las principales poblaciones aparecen en varios puntos de las Sierras de Málaga y Cádiz, en el extremo occidental de la cordillera Bética. La mayor parte de los pinsapares andaluces se encuentran en áreas protegidas: Parque Natural de la Sierra de las Nieves y Paraje Natural de los Reales de Sierra Bermeja, en la provincia de Málaga, y Parque Natural Sierra de Grazalema en la provincia de Cádiz.
Algunos autores consideran que los abetos marroquíes que aparecen en el Parque Nacional de Talassemtane pertenecen a dos especies diferentes, A. maroccana (echnouch, snuber o abeto del Rif) y el abeto de Tazaot (A. tazaotana) de distribución más restringida. Otros autores los consideran subespecies o variedades de A. pinsapo.
En la península ibérica
Ejemplares centenarios de pinsapos en la Sierra de las Nieves.
Los bosques peninsulares de esta especie se encuentran entre 900-1700 msnm Son formaciones puras o mezcladas en menor medida con quejigos (Quercus faginea), arces (Acer monspessulanum y Acer opalus subsp. granatense) o pinos (Pinus halepensis y P. pinaster). El pinsapo requiere unas condiciones de temperatura no muy extremas, con veranos frescos e inviernos fríos, con elevadas precipitaciones en primavera y nieblas frecuentes en otoño y primavera, y una cierta humedad estival, pudiéndose clasificar este clima como submediterráneo de montaña húmedo. Los pinsapares se desarrollan con todo su esplendor en las zonas de umbría, no faltando en solanas, aunque en este caso son bosques más claros. Esta especie es indiferente al sustrato, creciendo tanto en suelos calizos como de peridotitas.
En el norte de África
Los pinsapares marroquíes presentan un aspecto similar a los ibéricos. Forman bosques tupidos, sombreados, con poca distancia entre individuos, especialmente en rodales poco alterados por la mano del hombre o que están en proceso de regeneración. Aunque ocupan preferentemente la umbría, hay algunos bosquetes con orientación suroeste cerca de Yebel Lakraa.
En 2005 se censaron 3174 ha ocupadas por pinsapares en la cordillera del Rif, concentrados en la dorsal calcárea del macizo de Talassemtane y el Yebel Tazaot.
Las zonas altas de Talassemtane son bioclimáticamente similares a las zonas altas del pinsapar de Grazalema (piso supramediterráneo) aunque hay una importante diferencia de altitud, siendo la cota máxima de 2150 msnm frente a los 1650 msnm de Grazalema. En ambos casos las nieblas de altura por influencia del Estrecho, permiten sobrellevar la sequía estival. Además el Atlas funciona como barrera al avance sahariano. El pinsapo llega en esta cordillera hasta las cumbres mientras que en la Sierra de las Nieves encuentra su corta máxima en los 1800 m.
Acompañan al pinsapo otras especies vegetales como arce (Acer opalus ssp. granatensis), tejo (Taxus baccata), acebo (Ilex aquifolium) enebro de la miera (Juniperus oxycedrus), madroño (Arbutus unedo), agracejo (Berberis vulgaris ssp. australis), rascaviejas (Adenocarpus decorticans), aladierno (Rhamnus alaternus), durillo (Viburnum tinus), madreselva (Lonicera arborea), peonía (Paeonia coriacea) adelfilla (Daphne laureola) y Argyrocytisus battandieri, leguminosa endémica del Rif.

Los pinsapares tienen un elevado valor paisajístico y científico. A pesar de la protección de que gozan estos bosques y de las repoblaciones, aún son muchas las amenazas que se ciernen sobre ellos: incendios provocados, proyectos urbanísticos, erosión, falta de regeneración por sobrepastoreo, exceso de visitantes incontrolados, etc.
La mayor amenaza en la península ibérica son los incendios. Plagas y enfermedades pueden afectar a los pinsapares, especialmente en años de sequía en que los árboles sufren estrés, como ocurrió durante los años 1990 y se observó una mayor mortalidad asociada a la sequía por debajo de los 1100 m.
En las poblaciones marroquíes de nuevo es el fuego la mayor amenaza aunque también lo son la deforestación y degradación del hábitat asociadas al cultivo de cannabis en las zonas cercanas.

http://foroantiguo.infojardin.com/showthread.php?t=125887
El Parque Natural de la Sierra de Grazalema, de una superficie de 51.695 hectáreas, está situado al nordeste de la provincia de Cádiz y el noroeste de la de Málaga. Esta zona está a una altitud sobre el nivel del mar que varía entre los 250 y los 1.654 metros. Constituye el macizo más occidental de la cordillera Penibética. Su microclima especial explica que este Parque alcance la media pluviométrica más alta de España. Además, en su interior se desarrolla una rara especie de abeto, el pinsapo, que crece por encima de los mil metros de altitud. Se trata de un fósil viviente, una reliquia de los bosques existentes en la Era Terciaria. La vegetación dominante es la mediterránea, con alcornoques, encinas, quejigos y bosques de ribera. Mamíferos como la cabra montés, el ciervo y el corzo, depredadores como el meloncillo, la nutria común, el zorro y la jineta, y rapaces como el buitre común, el alimoche, el águila pescadora y el águila real son los animales más abundantes de su fauna. Entre sus parajes más atractivos destacan los siguientes:
. La Gargante Verde, con paredes totalmente verticales que se estrechan hasta llegar a la Ermita de la Gargante, poblada de formaciones milenarias de sugestivas formas coloreadas. Su cauce cae en cascada a varios metros de altura.Recorrerla un dia de lluvia puede ser muy peligroso
. El Puerto de los Acebuches, desde el que se divisa una espléndida panorámica.
. El Pinsapar, bosque reliquia de la especie terciaria del pinsapo, auténtica "joya" del Parque por su belleza y su carácter inédito (perduración de la época de las glaciaciones) y escaso (este bosque es de los pocos que se conservan en toda la Tierra).
El Parque Natural de la sierra de Grazalema destaca también por sus cuevas y simas, donde se practica la espeleología. Cabe mencionar las simas de Villaluenga y la del Cabo de Ronda y las cuevas del Hundidero (cerca de Montejaque) -verdadero complejo subterráneo que da entrada al río Gaduares que discurre varios kilómetros bajo tierra hasta desembocar en el río Guadiaro a través de otra famosa cueva, la del Gato-, la menconada Cueva del Gato y la Cueva de la Pileta (en el término de Benaoján), en cuya Sala del Castillo se conserva un grupo estalagmítico elevado y cuyo Salón del Lago es uno de los mayores acuíferos de toda la cavidad.

http://www.internatura.org/guias/plantas/pinsapo.html
Curiosidades: El nombre genérico de los abetos, Abies, deriva del vocablo griego Abios: de larga vida, en alusión a la longevidad que presentan los miembros pertenecientes a éste género. El epíteto específico pinsapo deriva de las palabras latinas pinus: pino y sapinus: abeto, es decir “pinabeto”, por su parecido con ambas especies. Se denomina “pinsapos achaparrados” a aquellos que quedan enanos e incluso rastreros debido al ramoneo de los brotes tiernos por parte de las cabras o al viento en las zonas donde este azota con más fuerza. Su madera, aunque no es de muy buena calidad, se usado desde antiguo. Se dice que algunos de los buques que formaron parte de la armada invencible de Felipe II, llevaban sus mástiles o sus compartimentos fabricados con madera de pinsapo. Finalmente según nos relata Boissier (su descubridor para la ciencia) las ramas de pinsapo se usaban para adornar las procesiones y fiestas religiosas de la Sierra de Ronda.