martes, 26 de marzo de 2013

LAUREL






LAUREL
Laurus nobilis, laurel o lauro es un arbusto siempreverde o árbol de hasta 15 m de alto, perteneciente a la familia de las lauráceas, a la que da nombre. Es originario de la zona Mediterránea y sus hojas son utilizadas como condimento en la cocina. Otros nombres con los que es conocido son: laurel común, del palo, laurel americano paleño o laurel de cocina, el rústico.
El laurel común es un árbol dioico siempreverde de 5-10 m de altura, de tronco recto con la corteza gris y la copa densa, oscura. Ramaje erecto. Hojas simples, alternas, lanceoladas u oblongo-lanceoladas, de consistencia algo coriácea, aromáticas, con el borde en ocasiones algo ondulado. Ápice agudo y base atenuada. Miden unos 3-9 cm de longitud y poseen corto peciolo. El haz es de color verde oscuro lustroso, mientras que el envés es más pálido. Flores dispuestas en umbelas sésiles de 4-6 flores. La unisexualidad de las flores es debido a un fenómeno de aborto, y prueba de ello es la presencia de 2-4 estaminodios en las flores femeninas. Las flores aparecen en marzo-abril, y son amarillentas, sin interés. El fruto es drupáceo, ovoide, de 1-1.5 cm de longitud, tornándose de color negro en la madurez. Madura a principios de otoño.
Se puede multiplicar por semillas y por esquejes, tanto de raíz como de tallo (estacas). La multiplicación por semillas es algo lenta. La semilla debe recolectarse en zonas donde existan pies de los dos sexos, debiéndose coger sólo los frutos que están en la planta y no los caídos al suelo, pues suelen estar fermentados. La semilla limpia germina mejor que la que conserva el pericarpio seco. Los tratamientos de inmersión en agua de la semilla aumentan y aceleran la germinación. El laurel es planta poco exigente en suelos, aunque va mejor en aquellos sueltos y frescos. Soporta muy bien la poda y es sensible a parásitos que suelen poblarla, algunos de los más comunes son:
Cochinillas son su principal enemigo (el 90% de los laureles las portan). Sobre la melaza que secretan éstas, se asienta el hongo negrilla, que más que daño a la planta la afea mucho. Sila (Trioza alacris), una plaga que produce síntomas llamativos. Las hojas aparecen arrugadas como consecuencia de las picaduras de este pequeño insecto chupador. Es difícil ver al causante del mal puesto que no permanece estático en la hoja.
Pulgones: Fuera de las regiones de clima mediterráneo, es muy sensible a las heladas.

De Wikipedia

Uso culinario: 
Las hojas de laurel son usadas como condimento en la gastronomía europea (particularmente en la cocina mediterranea), así como en norteamérica y centroamérica, en la región noroeste de México, se le conoce como laurel de Castilla. Estas se utilizan en sopas, guisos y estofados, así como en carnes, pescados, mariscos y vegetales. Las hojas se utilizan generalmente enteras (a veces como bouquet garni), y retiradas antes de servir. También pueden ser trituradas o molidas antes de cocinar para darle un mejor gusto a la comida.


Partes utilizadas: Hojas y frutos.

Principios activos: Hojas: Esencia (1 %): cineol, eugenos, principio amargo, taninos. Frutos: Esencia (2 - 3 %): cineol, linalol, geraniol; aceite: glicéridos de los ácidos láurico, oleico, palmítico y linoléico.

Acción farmacológica: Antiséptico, balsámico, carminativo, espasmolítico; por la esencia, peliculicida, y antirreumático tópico (aceite); ; digestivo, estimulante del apetito por el principio amargo.

Uso medicinal: Como planta medicinal, el laurel es un tónico estomacal (estimulante del apetito, digestivo, colagogo y carminativo). El aceite esencial obtenido de los frutos ("manteca de laurel") se usaba tradicionalmente para el tratamiento de inflamaciones osteoarticulares y pediculosis. La ingesta de hojas de Laurel en grandes cantidades llega a ser tóxica.
Anorexia, digestiones lentas, espasmos gastrointestinales, meteorismo, bronquitis crónicas. 
En uso externo: reumatismo, estomatitis, faringitis, sinusitis, pediculosis.

Otros usos: La madera de laurel es muy dura y se ha empleado en Andalucía para trabajos de taracea y marquetería, tradición artesanal árabe que ha sido heredada y mantenida en algunas zonas como el Albaicín de Granada.
El árbol de laurel, incluidas sus ramas, se utiliza para ornamentación.


Curiosidad: su esencia expulsa los insectos por lo que echadas un par de hojas en el tarro de harina evita que se acerquen y pongan huevos, además de dar a la harina un aroma agradable.

Advertencias: el laurel es una de las plantas que con más frecuencia producen dermatitis de contacto y fenómenos de fotosensibilización (en periodos de contacto prolongado).


Muy importante: cuidado de no confundir el Laurel (Laurus nobilis) con el Laurel-cerezo o Laurel real (Prunus laurocerasus) al que se parece en cierta forma. Esta última planta es tóxica por ingestión para las personas y contiene en sus hojas, especialmente las jóvenes, ácido cinahídrico.

Historia y mitología: Es el objeto simbólico preferido en la astrología para el signo Aries.
Además sobre el laurel existe un dicho antiguo de que "el que planta un laurel nunca lo verá crecer", aludiendo al lento crecimiento de la planta. Aunque en la cultura popular alude a la muerte del que lo planta.
Tiene connotaciones simbólicas en ciertas culturas como la romana y en la cristiana.
Según la mitología, el laurel es la transformación de la ninfa Dafne (Daphne) que al ser perseguida por Apolo fue salvada por su padre, el río Peneo, transformándola en Laurel; de ahí, Apolo cortó dos ramas y las trenzó elaborando unas coronas triunfales que usan los victoriosos, generales y emperadores de la antigua Roma y que han llegado hasta nuestros días como símbolo de la victoria. Además, estas hojas fueron puestas en las cabezas de los Atletas Medallistas Olímpicos en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
Hay una leyenda que cuenta que durante la conquista de Granada la Reina Isabel se escondió tras un laurel, en la actual localidad de La Zubia mientras huía de unos musulmanes granadinos que la perseguían; desde entonces a ese laurel, que aún existe en nuestros días, se le conoce como el Laurel de la Reina.


Alquimia Botánica: de Sri Deva Fenix.
Planta del Sol, que se debe coger con el sol en Leo o la Luna en Piscis. Simboliza la gloria y la victoria y sirve como sahumerio en todos los rituales de adivinación. Está consagrado a Apolo, puesto que en laurel fue transformada Dafne, una ninfa que sólo así logró escapar de la lujuria del dios.Se cree que los rayos no caen jamás sobre un laurel, por eso en medio de una tormenta, si no podemos guarecernos, hay quien masca una hoja de laurel pensando así  estar a salvo del rayo. Su poder oracular y adivinatorio es muy conocido; la pitonisa del oráculo de Delfos comía laurel antes de pronunciar sus oráculos. También podemos mezclarlo en cualquier amuleto de buena suerte. Una rama de laurel colgada con cordón rojo boca abajo en la cocina protege al ama de casa y a los moradores del hogar contra la envidia y las maledicencias. Para conseguir un deseo hay que escribir en un papel lo que se desea obtener y, el día de san Juan u otro día mágico, introducir dentro de dicho papel tres hojas de laurel, se dobla en cuatro formando como un sobre y se guarda en una caja o sitio oscuro, donde no le de la luz; cuando se consigue el deseo, hay que quemar el paquetito. Con las bayas de laurel maceradas durante siete días en aceite de oliva, se consigue un linimento muy eficaz contra las hemorroides. Un puñado de hojas y bayas de laurel en infusión, es un excelente pediluvio contra el cansancio y el sudor de los pies. Algunas tribus del norte de África acostumbran a llevar una rama de laurel en sus danzas sagradas estacionales. Estas ramas, una vez consagradas con la sangre de una víctima, se convierten en talismanes protectores contra toda clase de seres malignos. El día 3 de abril, día de san Benito, herviremos tres hojas de laurel y, una vez cocidas y blanditas, las escurriremos, haremos con ellas un envoltorio en el que meter una cruz de san Benito y diremos: Así como esta cruz está tapada, así se taparan las bocas de las personas que están contra mí. Al día siguiente ya podemos sacar la cruz de su envoltorio y colgárnosla al cuello.
Contra las envidias y maledicencias hay que hacer una especial setena a san Rosendo: se le ofrece una ramita de laurel atada con una cinta roja todos los martes, siete martes seguidos. Cada martes se quita la anterior y se pone una nueva; de la que se retira hay que quedarse con una hoja y echar la rama a un río o a un lugar donde corra el agua, al término de las siete semanas, las siete hojas de laurel se guardan bajo el colchón y así se acaban los problemas. Si tenemos un laurel plantado y éste florece, anuncia una época de buena suerte mientras esté florido, además de ahuyentar los malos espíritus.Si estamos invitados a comer y en el plato nos sirven una hoja de laurel con la que se ha cocinado el guiso, anuncia un viaje muy especial durante el año. Soñar con un laurel, o vernos coronados con él, significa victoria y también que vamos a ser capaces de vencer los instintos. En las mujeres, este sueño es señal de matrimonio y/o maternidad.