domingo, 21 de abril de 2013

Veza. Alberja. Garrobilla.

Alquimia botánica: En la tradición los frutos de la Veza puestos sobre la piel (se pueden mantener mediante un apósito) ayudan a recordar por lo que es bueno para los exámenes.

http://www.fundacionfedna.org/ingredientes_para_piensos/veza-com%C3%BAn
 
La veza común (Vicia sativa L.) es un cultivo tradicional de suelos alcalinos pobres. Su principal utilización es para la producción de forraje en asociación a cereales de invierno (avena). Recientemente, la concesión de subvenciones públicas ha incrementado el interés de su cultivo para la producción de grano. La veza común debe distinguirse de la veza amarga (yeros, Vicia ervilia), cuyo valor alimenticio es sensiblemente inferior por su mayor contenido en principios antinutritivos
En las semillas de veza se ha detectado la presencia de dos aminoácidos (ß-cyanoalanina y γ-glutamil-ß-cyanoalanina) que producen problemas neurológicos (latirismo). El contenido medio de ß-cyanoalanina de las semillas de veza es de 0,15% en forma libre y del 0,27% en forma combinada. Las formas libres de estos compuestos resultan especialmente tóxicas en pollos. Dosis de 0,075% de ß-cyanoalanina pueden provocar una mortalidad de hasta un 100% en pollitos de 0 a 3 semanas de edad. Otros autores indican, sin embargo, que el suministro de pequeñas cantidades de veza cruda en la dieta de pollos no tiene efectos negativos sobre la productividad. Parte de la variabilidad podría explicarse por diferencias en el contenido de estos compuestos entre variedades o entre partidas de semillas de veza.
Los glucósidos cianogénicos (vicianina) contenidos en las semillas tienen un sabor amargo que disminuye el consumo. Además, liberan CNH por hidrólisis. Esta reacción es catalizada por una enzima presente en la cubierta externa que sólo accede a estos compuestos después de moler el grano. Dado que el CNH es volátil a 26º C, la molienda seguida de cocción debería reducir notablemente la toxicidad de esta materia prima. De hecho, algunos autores han utilizado hasta un 25% de veza tratada por calor húmedo en piensos para ponedoras, sin afectar negativamente la productividad. También se encuentran presentes otros glucósidos tóxicos (vicina) en cantidades similares a las semillas de habas. Otros factores antinutritivos encontrados en el grano de veza son los factores antitrípsicos termolábiles (3,89 g/kg, como media) que dan lugar a una disminución de la digestibilidad de la proteína. El contenido en taninos (1 g/kg) es reducido, especialmente el de formas condensadas, pero contribuyen a reducir el consumo del pienso en monogástricos.
El grano de veza se caracteriza por un apreciable contenido en proteína (25-28%), lisina (6% PB) y treonina (3,5% PB), pero es deficiente en metionina y en aminoácidos azufrados. La digestibilidad de los aminoácidos esenciales es similar a la del guisante e inferior a la de la soja. La concentración de FND (14%) y de FB (5-8%) es similar al de otros granos de leguminosas. Presenta un apreciable contenido en almidón y azúcares (39-42%) y un bajo nivel de grasa (1,5-2%). Su contenido en minerales es bajo, especialmente en Ca, Na y Mg.
La veza es un ingrediente adecuado en piensos de rumiantes, donde puede utilizarse hasta niveles de un 25% de la ración total, pero su uso debería restringirse en ganado lechero por la posible transmisión de sabor amargo a la leche y al queso. En ganado porcino se han observado problemas de estreñimiento y dermatitis, por lo que el nivel de incorporación debería limitarse hasta un 3-5%, y sólo en piensos de animales con más de 30-35 kg. En aves, su uso no está recomendado. Sin embargo, la veza es un ingrediente básico en piensos para palomas, donde niveles superiores a un 50% no muestran ningún síntoma de toxicidad.
El procesado por calor húmedo (extrusión, autoclave, etc.) de la semilla molida mejora de forma apreciable el valor nutritivo de esta leguminosa y sus posibilidades de inclusión en el pienso, ya que reduce considerablemente la concentración en factores antinutritivos.
El control de calidad de este ingrediente debe incluir, además del contenido en factores antinutritivos, la determinación de la contaminación con semillas de gramíneas y de otras leguminosas, bastante frecuente en la práctica.


http://www.luontoportti.com/suomi/es/kukkakasvit/veza
El nombre del género Vicia se ha asociado a las plantas del género de la veza desde la antigüedad. Lo usó por primera vez el romano Marco Varrón en su manual de agricultura, refiriéndose aparentemente a la veza. El nombre se basa en el verbo latino vincere, “vencer”, y se refiere a los zarcillos del género que se retuercen alrededor de sus propias hojas y ayudan a la planta a trepar por encima de otra vegetación. La veza se trajo a Finlandia como forraje de invierno para ganado, y la especie se propagó a la naturaleza a campos en barbecho así como también a los antepatios de lugares de desgranado y molinos. Como sucede con muchas plantas cultivadas antiguas, es difícil acertar con el origen de la veza, pero probablemente sea autóctona de los países mediterráneos. Las vezas se propagan con la ayuda de los animales y de las personas: las semillas de cáscara dura sobreviven el pasaje por el aparato digestivo sin sufrir daños y se pueden propagar lejos. La veza también tiene aliados entre algunos de los miembros más pequeños del reino animal. Una mirada atenta revela que sus estípulas tienen pequeñas manchas negras: son nectarios, que tientan a las hormigas a acercarse a la planta por medio del líquido dulce que desprenden. Defienden a la planta de plagas e incluso de depredadores más grandes, y son recompensadas con el néctar.