jueves, 4 de abril de 2013

OLMO




Flores verdes del olmo. Nacen antes que las hojas.






Ulmus minor, el Olmo común, Negrillo u Olmo de Lock es un árbol caducifolio de porte elevado y robusto, que puede alcanzar una altura de hasta 40 m. Su tronco es grueso, algo tortuoso y ahuecado en los ejemplares viejos, sobre todo los sometidos a podas; corteza pardo-grisácea o pardo oscura, muy áspera y resquebrajada. Copa amplia, de follaje denso, redondeada, que proyecta una sombra intensa. Ramillas delgadas, lampiñas, con corteza lisa, de color parduzco, en ocasiones con corcho. Hojas simples, alternas, aovadas, puntiagudas, con el borde simplemente o doblemente aserrado, redondeadas o acorazonadas, con asimetría basal debido a que la inserción superior del limbo en el peciolo tiene lugar a una distancia menor de la inserción con el ramillo. Flores precoces, agrupadas en inflorescencias de hasta 30 flores, de forma que el fruto madura y se disemina antes que las hojas estén completamente formadas. Los frutos tienen forma de sámara aplastada con un ala orbicular que rodea completamente la semilla, y están agrupados. Inicialmente son de color verde claro, frecuentemente teñidos de rojo, sobre todo en las proximidades de la semilla, tornándose pardo-amarillentos antes de caer; tienen una longitud de entre 7 y 9 mm.
Florece a finales de invierno, por febrero o marzo; los frutos se diseminan en abril.
Se cría En los suelos frescos y profundos, principalmente en los sotos y riberas de los ríos donde se asocia con frecuencia a sauces, alisos, álamos y fresnos. Prefiere los climas templados, de ahí que no asciendan mucho por encima de los 1000 msnm.
Arbol aislado. Se cria en gran parte de Europa, norte de África y Asia occidental; cultivado desde tiempos remotos, fue extendido por los romanos y su límite real es difícil de precisar. Se encuentra en Mallorca, Menorca, Ibiza, cultivado o espontáneo, y por la mayor parte de la Península, especialmente en las regiones de clima mediterráneo.
La hoja tiene asimetría basal muy evidente
Los frutos aparecen en la primavera
El nombre en idioma español, olmo, deriva del latino Ulmus que se ha mantenido desde los romanos y fue aceptado finalmente por Linneo como epíteto científico para el género. La madera del olmo tiene el corazón marrón claro o pardo rojizo, con anillos de crecimiento muy marcados y textura algo gruesa; es fácil de trabajar, difícil de hendir y muy resistente a la putrefacción si se mantiene húmeda, por lo que se emplea en construcciones navales, pilotes de mina, y antiguamente era la preferida para hacer conducciones de agua. El olmo es uno de los mejores árboles de sombra, fácil de trasplantar y de reproducir, ya que la semilla nace sin problema, si se siembra, al poco de madurar y sobre todo a los renuevos e hijuelos que producen sus raíces; tiene el inconveniente de sufrir con frecuencia una enfermedad, la grafiosis, que es producida por un hongo de la familia Ofiostomatáceas (Ceratocystis ulmi), que obstruye los vasos y hace que se sequen las hojas; esta enfermedad prácticamente ha diezmado los ejemplares autóctonos de la Península Ibérica y gran parte de Europa, por este motivo se han introducido especies exóticas más resistentes a la enfermedad.


Propiedades medicinales: Se utiliza la corteza que contiene hasta 3 % de productos tánicos, junto con fitosterina, flobafeno. Por el tanino que contiene la corteza es astringente; considerándose sudorífica. Al exterior se usa contra enfermedades de la piel. Astringente (antidiarréico, cicatrizante), demulcente, antiinflamatorio. Diarreas. 

En uso tópico: heridas y ulceraciones dérmicas, bucales o corneales, blefaritis, conjuntivitis, parodontopatías, faringitis, dermatitis, eritemas, prurito, vulvovaginitis.
Se utiliza la parte interna de la corteza, blanda y húmeda. Como sudorífico se prepara un cocimiento con medio litro de agua y 0´5 onzas de corteza, que se dejan hervir durante 10 minutos. Se toma una buena taza, endulzada con miel y bien caliente al acostarse.

Principios activos: Abundantes taninos. Mucílagos de naturaleza urónica. Fitosteroles (colesterol, campestrol, beta-sitosterol, citrostadienol. Lactonas sesquiterpénicas. Oxalato cálcico.

Contraindicaciones: Dispepsias hipersecre-toras: las lactonas sesquiterpénicas y los taninos inducen un aumento en la secreción cloropéptica. Este efecto secundario se puede paliar asociándolo a drogas con mucílagos, como el malvavisco.
Tratamientos con sales de hierro, alcaloides y gelatina, por su abundancia en taninos. Ante la ausencia de datos respecto a la posible interacción con otras medicaciones, se recomienda no administrar simultáneamente con otras drogas.
Se utiliza la parte interna de la corteza, blanda y húmeda. Como sudorífico se prepara un cocimiento con medio litro de agua y 0´5 onzas de corteza, que se dejan hervir durante 10 minutos. Se toma una buena taza, endulzada con miel y bien caliente al acostarse. 


Principios activos: Abundantes taninos. Mucílagos de naturaleza urónica. Fitosteroles (colesterol, campestrol, beta-sitosterol, citrostadienol. Lactonas sesquiterpénicas. Oxalato cálcico.

Elixir floral: Flor de Bach: Elm. Para quien se siente abrumado o agobiado. Para quien toma demasiadas responsabilidades y no es capaz de llevarlas a término. Para el estrés o los dolores agudos, físicos o emocionales. Para personas responsables que han perdido momentáneamente el ánimo en su modo de vida orientado a metas superiores. Abre el tercer y quinto chacra. Alinea el etérico y el emocional.
A un olmo seco 
(De Antonio Machado).


Al olmo viejo, hendido por el rayo 

y en su mitad podrido, 
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido. 
¡El olmo centenario en la colina 
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina 
al tronco carcomido y polvoriento. 
No será, cual los álamos cantores 
que guardan el camino y la ribera, 
habitado de pardos ruiseñores. 
Ejército de hormigas en hilera 
va trepando por él, y en sus entrañas 
urden sus telas grises las arañas. 
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana, 
lanza de carro o yugo de carreta; 
antes que rojo en el hogar, mañana, 
ardas en alguna mísera caseta, 
al borde de un camino; 
antes que te descuaje un torbellino 
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas, 
olmo, quiero anotar en mi cartera 
la gracia de tu rama verdecida. 
Mi corazón espera 
también, hacia la luz y hacia la vida, 
otro milagro de la primavera.