domingo, 7 de abril de 2013

CELINDO














Celinda, celindo, Philadelphus coronarius
La celinda o celindo, Philadelphus coronaries, también conocido como falso naranjo, es un bonito arbusto ornamental de hoja caduca que destaca principalmente por la belleza y fragancia de sus flores. El final de la primavera, mayo y junio, es su época de floración cuando produce unas flores en racimo de un color blanco lechoso y con un perfume que recuerda a la flor de azahar. Por esta razón y en otras zonas, a la celinda se la conoce comúnmente por el nombre de falso naranjo. La celinda es muy resistente, tolerando bien el frio intenso y las heladas, y además es fácil de cultivar y reproducir en muchas zonas, pero en particular en la Península Ibérica. Aunque el arbusto es de rápido crecimiento y puede alcanzar una altura de más de dos metros, la celinda también se presta al cultivo en maceta durante su etapa más joven. la celinda es verdaderamente un arbusto muy resistente y fácil tanto de cultivar como de reproducir.
(http://www.eljardinderick.com/celinda-celindo-philadelphus-coronarius/)
La celinda, como ya sabemos, es muy resistente y fácil de trasplantar y establecerse. Esto la hace un arbusto ideal para colocar en zonas problemáticas. Sin embargo, si le vamos a proporcionar las condiciones de luz, suelo, agua y abono mejores para la planta empezaríamos por colocarla en una zona de mucho sol. Aunque se adapta bien a la semisombra, el sol le ayuda a producir una mayor floración y ya sabemos que la floración de este arbusto es su característica más destacada.

La celinda se adapta bien a cualquier tipo de suelo y su pH, sin embargo su suelo ideal sería una mezcla equilibrada de arcilla, arena y materia orgánica. También es importante asegurarnos que es un suelo bien drenado donde no existe riesgo de encharcamientos.
Ya hemos mencionada que la celinda, una vez establecida, tolera bien la sequia. Aunque no requiere grandes cantidades de agua, sí debemos regarla con regularidad, así como las otras plantas del jardín, durante los meses de más calor. El riego debe ser lento, en profundidad y no demasiado frecuente, así evitaremos enfermedades de las raíces al desarrollarse las mismas muy superficialmente. Una buena capa de compost ayudaría a mantener la humedad en la tierra y evitaría la perdida de agua por evaporación durante días de mucho sol, calor o viento.
Como cualquier otra planta es recomendable abonarla con un fertilizante orgánico en la primavera.
Enfermedades y Plagas de la Celinda
Ya sabemos que la celinda es resistente y lo es también a las enfermedades y plagas. Mi celinda nunca ha tenido problemas, sin embargo, como cualquier otra planta del jardín puede ser afectada por hongos e insectos. En este caso podría ser tratada con los fungicidas e insecticidas adecuados para esta planta.