miércoles, 11 de junio de 2014

Visita a Jesús Sacramentado.


VISITA A JESÚS SACRAMENTADO


En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

¡Corazón de Jesús Sacramentado! Con mucha pena de no ser como Tú quieres que sea y con muchos deseos de ser como Tú quieres que sea, vengo a tener contigo este rato de conversación afectuosa, a los pies de tu Sagrario, donde has querido quedarte por mí, para Tu mayor gloria, honor de mi Madre Inmaculada y provecho de mi alma. 
San José, enséñame a escuchar y a hablar a Jesús.



Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
Sea por siempre bendito y alabado
Padrenuestro, Avemaría y Gloria (Se repite tres veces).

                          Comunión espiritual
 
Jesús mío, creo que Tú estás en el Santísimo Sacramento; te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte ahora dentro de mi alma; ya que no te puedo recibir sacramentalmente, ven a lo menos espiritualmente a mi corazón. Señor, no soy digno ni merezco que entres en mi pobre morada pero di una sola palabra y mi alma será sana y salva. El Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, guarden mi alma para la vida eterna. Amén.


Oración de Santo Tomás de Aquino
(Adoro te devote)

Te adoro con fervor, deidad oculta, que estás bajo estas formas escondida; 
a ti mi corazón se rinde entero, y desfallece todo si te mira. 
Se engaña en ti la vista, el tacto, el gusto, mas tu palabra engendra fe rendida; cuanto el Hijo de Dios ha dicho, creo; 
pues no hay verdad cual la verdad divina. En la Cruz la deidad estaba oculta, 
aquí la humanidad yace escondida; 
y ambas cosas creyendo y confesando, imploro yo lo que imploraba Dimas.  
No veo, como vio Tomás, tus llagas, 
mas por su Dios te aclama el alma mía: 
haz que siempre, Señor, en ti yo crea, 
que espere en ti, que te ame sin medida. 
Oh memorial de la pasión de Cristo, 
oh pan vivo que al hombre das la vida: concede que de ti viva mi alma, 
y guste de tus célicas delicias. 
Jesús mío, pelícano piadoso, 
con tu sangre mi pecho impuro limpia, 
que de tal sangre una gota puede todo el mundo salvar de su malicia. 
Jesús, a quien ahora miro oculto, 
cumple, Señor, lo que mi pecho ansía: 
que a cara descubierta contemplándote, 
por siempre goce de tu clara vista. 
Amén.
  

Oración a Jesús en el Santísimo Sacramento

Oh Divino Jesús! que estáis solitario en tantos tabernáculos del mundo, sin que vuestras criaturas vayan a visitaros y adoraros. Yo os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos de amor y adoración. 
Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las especies Sacramentales, vuestro amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores. 
¡Oh Jesús amantísimo! ¡Oh Jesús solitario! haced mi corazón cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro amor. 
Vela ¡oh centinela Divino! vela por el mísero mundo, por los sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos cuyas noches interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por ésta tu humilde sierva que, para mejor servirte, descansa pero sin alejarse de Ti, de tu Sagrario… donde vives en la soledad y el silencio. 
Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén.
 

 

Atraído por los encantos de tu amor, Jesús Sacramentado, vengo a tu presencia para adorarte como a mi Dios y mi Padre, aquí presente; para alabarte en compañía de la Corte celestial, que tienes a tu alrededor; para darte las más rendidas gracias por los incontables beneficios que me has concedido durante mi vida, pedirte perdón por mis faltas; y, finalmente, pedir nuevos favores para mí y para el mundo entero, que en adelante vamos a necesitar. 

Protege mi vida con tu amor de Padre y concédeme a mí y a mis familiares todos, a mis amigos y a cuantos se encomiendan a mis oraciones, las gracias espirituales y materiales que necesitamos para amarte y servirte como debemos. 

Bendice al Santo Padre, a la Iglesia toda y a todos los cristianos, para que cada uno en su lugar cumplamos fielmente la voluntad del Padre, como Tú la cumpliste durante tu vida mortal. 

A las Autoridades y a los padres y madres de familia dales que sepan realizar la gran misión que tú les has encomendado, de llevar, por los caminos de la prosperidad y del bien, a sus súbditos e hijos a la Patria del Cielo. 

Haz que llegue la luz del Evangelio a todos los infieles, la gracia a todos los pecadores y, a las almas todas, la paz, el amor y el bien. 

Otorga a nuestros difuntos tu abundante misericordia y, con ella, dales el descanso del Cielo, que con tantas ansias esperan. 

Santísima Virgen María, Glorioso San José y Ángeles todos de nuestra Guarda interceded por nosotros ante Jesús Sacramentado, aquí presente, para que a nosotros y al mundo entero nos conceda las gracias y favores, que necesitamos para servirle y amarle con la mayor fidelidad, durante nuestra vida y en nuestra muerte. Y, al fin, lleguemos todos a conseguir la Corona, que el Padre nos tiene preparada en el Cielo. 
P. Lucio Sáinz. O. P.  
Montesclaros (Cantabria]

Alma de Cristo santifícame.  
Cuerpo de Cristo, sálvame.  
Sangre de Cristo, embriágame.  
Agua del costado de Cristo, lávame.  
Pasión de Cristo, confórtame. 
 ¡Oh, buen Jesús!, óyeme.  
Dentro de tus llagas, escóndeme.  
No permitas que me aparte de Ti.  
Del maligno enemigo, defiéndeme. 
 En la hora de mi muerte, llámame.  
Y mándame ir a Ti.  
Para que con tus santos te alabe. 
 Por los siglos de los siglos.
¡Amén!

Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión; te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú, que vives y reinas con el Padre, en la unidad del Espíritu Santo, y eres Dios, por los siglos de los siglos. Amén

ORACIÓN POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

Dios nuestro, que en tu misteriosa Providencia has querido asociar tu Iglesia a los sufrimientos de tu Hijo, concede a los fieles que sufren persecución a causa de tu Nombre, el don de la paciencia y la caridad, para que puedan dar testimonio fiel y creíble de tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
  


Padrenuestro vocacional

Padre nuestro que estás en el cielo  
danos sacerdotes santos
Para que tu nombre sea santificado en nosotros danos sacerdotes santos  
Para que tu reino se haga cada vez más presente en nosotros  
danos sacerdotes santos  
Para que Tu voluntad se cumpla en la Tierra como en el Cielo  
danos sacerdotes santos 
Para que nunca nos falte el pan de vida, tu palabra y tu Eucaristía  
danos sacerdotes santos  
Para que perdones nuestros pecados  
danos sacerdotes santos
Para que aprendamos a perdonar a los que nos ofenden  
danos sacerdotes santos.  
Para que nos ayudes a superar las tentaciones danos sacerdotes santos  
Y líbranos de todo mal.
Amén.
  


Oración final

Gracias, Jesús mío, por la bondad con que me habéis recibido y permitido gozar de vuestra presencia y compañía amorosas. Me vuelvo a mis ocupaciones. Mi corazón queda contigo. En mi trabajo y en mis descansos me acordaré de Ti, y procuraré vivir con la dignidad que merece vuestra amistad divina.  
Dadme vuestra bendición y concededme todas las gracias, que necesito, para amaros y serviros con la mayor fidelidad.

Bendice, Señor, a nuestro Santísimo Padre el Papa, vuestro Vicario en la tierra; ilumínale, santifícale y líbrale de todos sus enemigos. Bendice a vuestra Iglesia Santa y haced que su luz brille en todas las naciones; y que los paganos conozcan y adoren al único verdadero Dios y a su Hijo Jesucristo.  
Bendice a vuestros sacerdotes, santifícalos y multiplícalos.  
Bendice y protege a nuestra nación.  
Bendice a todos los adoradores del Santísimo Sacramento y concédeles la bienaventuranza eterna. 
Bendice a los que nos han ofendido y cólmalos de beneficios.  
Bendice a todos nuestros familiares y haced que vivan todos en vuestra gracia y amistad y que un día nos reunamos en la Gloria.  
Da el descanso eterno a todas las almas de los fieles difuntos que están en el Purgatorio.  
Da la salud a los enfermos. 
Convierte a todos los pecadores. 
Danos a todos vuestro divino amor, para que la fe que nos impide ahora ver vuestro santísimo rostro se convierta un día en luz esplendorosa en la Gloria, donde en unidad con el Padre y el Espíritu Santo te alabemos y bendigamos por los siglos de los siglos. 
Amén

  

ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA

¡Oh Virgen naciente, esperanza y aurora de la salvación para todo el mundo!, vuelve benigna tu mirada maternal hacia todos nosotros, reunidos aquí para celebrar y proclamar tus glorias. 
 ¡Oh Virgen fiel, que fuiste siempre solícita y dispuesta a recibir, conservar y meditar la Palabra de Dios!, haz que también nosotros, en medio de las dramáticas vicisitudes de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana, tesoro preciado transmitido por nuestros padres.

Oh Virgen poderosa, que con tu pie aplastas la cabeza de la serpiente tentadora!, haz que cumplamos, día tras día, nuestras promesas bautismales, con las que hemos renunciado a Satanás, a sus obras y seducciones, y sepamos dar al mundo un gozoso testimonio de esperanza cristiana. ¡Oh Virgen clemente, que siempre has abierto tu corazón maternal a las invocaciones de la humanidad, a veces lacerada por el desamor y hasta, desgraciadamente, por el odio y la guerra! enséñanos a crecer, todos juntos, según las enseñanzas de tu Hijo, en la unidad y en la paz, para ser dignos hijos del único Padre celestial. 
Amén.


ORACIÓN A SAN JOSÉ DE SANTA TERESA

Glorioso Patriarca San José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, venid en mi auxilio en estos momentos de angustia y dificultad. Tomad bajo vuestra protección las situaciones tan serias y difíciles que os encomiendo, a fin de que tengan una feliz solución. Mi bienamado Padre, toda mi confianza está puesta en Vos. Que no se diga que Os he invocado en vano y puesto que Vos podéis todo ante Jesús y María, mostradme que vuestra bondad es tan grande como vuestro poder. 
 Amén.
  


Alabanzas al Santísimo Sacramento 
en reparación de las blasfemias

Bendito sea Dios.
Bendito sea su Santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero Hombre. Bendito sea el Nombre de Jesús.  
Bendito sea su Sacratísimo Corazón. 
 Bendita sea su Preciosísima Sangre.  
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar. Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.  
Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima. Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción. 
 Bendita sea su gloriosa Asunción.  
Bendito sea el Nombre de María, Virgen y Madre.  
Bendito sea San José, su castísimo esposo.  
Bendito sea Dios, en sus Ángeles y en sus Santos.  


Cantemos al Amor
de los amores,
cantemos al Señor.
Dios está aquí,
venid adoradores,
adoremos
a Cristo Redentor.
Gloria a Cristo Jesús
cielos y tierra
bendecid al Señor
Honor Y Gloria a Ti
Rey de la Gloria,
Amor por siempre a Ti,
Dios del amor.