martes, 23 de julio de 2013

Lagunas y misterios del 11 M

LAGUNAS Y MISTERIOS DEL PEOR ATENTADO EN ESPAÑA

11-M: Preguntas sin respuesta

JOSÉ JAVIER ESPARZA

Los “autores intelectuales” de los atentados permanecen desconocidos. La “versión oficial” apuntó a tres personas, pero todas ellas fueron absueltas de ese cargo.

Muertos: 191. Heridos: 1858. Traumatizados y víctimas colaterales: número sin determinar. Estas son todas las certidumbres que a fecha de hoy tiene la sociedad española sobre los atentados del 11 de marzo de 2004, el mayor atentado de la Historia de España y el segundo mayor de Europa. Unos atentados que cambiaron literalmente la vida del país, pero que a fecha de hoy siguen ofreciendo numerosos puntos sin resolver. Demasiadas lagunas. Demasiados misterios.

La versión oficial dice que aquel día, un grupo de terroristas islamistas se organizó para perpetrar diez explosiones casi simultáneas en cuatro trenes en la capital de España, en venganza por la posición del gobierno español sobre la guerra de Irak. Los explosivos habrían sido facilitados por una trama de tráfico ilícito proveniente de la explotación asturiana de Mina Conchita. La matanza fue reivindicada por un grupo islamista mediante un video que se hizo llegar a la cadena Telemadrid. Días después, los autores del atentado eran localizados y sitiados por la policía en un piso de la localidad madrileña de Leganés. Al verse atrapados, los terroristas se volaron con explosivos adheridos a sus cuerpos. En la operación murió también un agente de los GEO de la policía nacional. Fin.

Sin embargo, desde el primer momento surgieron serias dudas sobre esta versión oficial. Y por más que los 'oficialistas' han tratado de desacreditar a los suspicaces aplicándoles el marbete de una insidiosa 'teoría de la conspiración', el hecho es que hoy, nueve años después, las dudas persisten.

¿Quién? ¿Cómo? ¿Por qué?

Para empezar, 

¿quién organizó los atentados? 
¿Quién dio la orden? 
La precisión y complejidad de los ataques requiere un grado de organización muy elaborado. En su momento se dijo que los crímenes habían sido responsabilidad del grupo islamista Al Qaeda. El propio Tribunal Supremo terminaría reconociendo que Al Qaeda estaba exenta y en su lugar apuntaba a un grupo yihadista autónomo.

Del mismo modo, los “autores intelectuales” de los atentados permanecen desconocidos. En su momento la “versión oficial” apuntó a tres personas, pero todas ellas fueron absueltas de ese cargo. Rabei Osman El Sayed El Egipcio, fue absuelto en 2008. Youssef Belhadj, alias Abu Dujanah, supuesto portavoz militar de Al-Qaeda en Europa, voz del vídeo entregado a Telemadrid reivindicando los atentados, el que alquiló el piso de Leganés, fue condenado a 12 años por pertenencia a banda amada, pero nadie pudo probar su participación en los hechos. De Hassan El Haski, supuesto jefe del Grupo Islámico Combatiente Marroquí, tampoco se pudo probar su participación. Fue condenado a 15 años por pertenencia a banda armada –rebajada a 14 por el Supremo- y extraditado a Marruecos.

Las tres tramas que se dan por demostradas permiten explicar la ejecución de los hechos, pero dejan muchas lagunas abiertas

Las mismas dudas aparecen cuando se repasan las conexiones entre los supuestos autores materiales de los atentados, asunto que nos mete en un verdadero laberinto. Las tres tramas que se dan por demostradas –los “pelanas de Lavapiés”, los islamistas de Leganés y la trama asturiana de Mina Conchita- permiten explicar la ejecución de los hechos, pero dejan muchas lagunas abiertas. 

¿Quién suministró a los terroristas el Titadine, un material que no estaba en la Mina Conchita? 
¿Quiénes montaron las bombas en la casa de Morata de Tajuña? Y hay una última pregunta que tiene que ver con todo lo que pasó después, a saber: 
¿Quiénes manipularon la investigación y a la opinión pública? 

Los trenes se desguazaron inmediatamente, sin analizar
Porque el hecho es que desde el mismo día de los atentados empezaron a suceder cosas extrañas: trenes que desaparecen, pruebas que aparecen de repente, otras pruebas manipuladas, etc.

Todas estas preguntas aparecieron en el juicio por los atentados. Muy pocas de ellas encontraron respuesta. Por eso el 11-M sigue siendo, en buena medida, un caso abierto. Aunque haya mucha gente interesada en cerrarlo. Lo cual, por cierto, también suscita preguntas. Y muy inquietantes.

Preguntas sin respuesta
-¿Por qué se empezó a desguazar los trenes tan sólo 48 horas después de la masacre?
-¿Por qué no se analizaron los restos de los focos de explosión?
-¿Por qué se destruyeron los escenarios del crimen sin analizar la composición de las bombas?
-¿Por qué los perros no detectaron explosivos en la furgoneta Kangoo hallada en Alcalá de Henares, y sin embargo el vehículo, al llegar a las dependencias policiales de Canillas, guardaba detonadores y Goma 2-ECO?
-¿De dónde salió la mochila-bomba encontrada en la comisaría de Vallecas?
-¿Por qué esa mochila tenía metralla y no así las que estallaron?
-¿Por qué se impidió a la policía científica acceder a los cadáveres de los suicidas de Leganés hasta varios días después de su muerte?

EL POLICÍA FALLECIDO EN LA EXPLOSIÓN DE LEGANÉS

El incomprensible caso de Francisco Javier Torronteras


Fue enterrado mucho antes de que se cumplieran las 24 horas de su defunción. No hubo autopsia. Su tumba fue profanada y el cadáver, mutilado.

Uno de los sucesos más extraños de los atentados del 11-M fue la profanación de la tumba del miembro de los GEO de la Policía Francisco Javier Torronteras.

Como se recordará, Torronteras falleció en la explosión que costó la vida a los terroristas refugiados en un piso de Leganés. Su propia muerte llamó la atención porque, en principio, un policía con su experiencia no podía haber cometido lo que a todas luces fue un error de novato. Pero lo más extraño vendría justo después. Torronteras fue enterrado de manera completamente inusual: mucho antes de que se cumplieran las 24 horas de su defunción y, según parece, sin que se le practicara la autopsia. Después, como se sabe, la tumba fue profanada y el cadáver, mutilado, deformado y quemado hasta quedar irreconocible. Incluso se le amputó una mano. La versión oficial de los hechos asegura que a este cadáver quemado y mutilado se le aplicó la prueba del ADN y así se determinó que era Torronteras. Lo que algunos dudan es que el cadáver hallado de tal guisa, tan horriblemente profanado, fuera el mismo que estaba enterrado en el nicho.

¿Quién y por qué?

La pregunta es quién y por qué profanó la tumba. Nadie ha averiguado nada jamás. Se ha hablado de islamistas radicales en busca de venganza, pero sería la primera vez que hacían algo así, y desde luego fue la última. También se habló de simple gamberrismo, pero esta es una acción demasiado aventurada para simples vándalos. El hecho es que quienes profanaron la tumba de aquel valiente policía se tomaron la molestia de dejar el cadáver aún menos reconocible de lo que estaba. Teoría de la conspiración: alguien se llevó el cadáver original y puso en su lugar este otro. Y sin embargo, las pruebas de ADN verificaron que era Torronteras. Bien es cierto que a la opinión pública no trascendió cómo se hizo aquella prueba ni a partir de qué familiares directos.

Lo último que se supo del cadáver de Torronteras fue que se procedió a su incineración. A partir de ahí, este hilo de la densa trama del 11-M quedó literalmente cegado. Lo único que sobrevivió al episodio fue el nombre de un buen policía que murió en acto de servicio. Uno de los héroes del 11-M.


11/03/2013 | Por Cristina de Pedro Martín

Las teorías conspiratorias del 11-M

11-M: Los agujeros negros de la investigación


Nueve años después del mayor atentado terrorista de la historia de España, las heridas cicatrizan lentamente y las ya famosas 'teorías de la conspiración' siguen cobrando fuerza después de que hace unos días aparecieran restos de los trenes del 11-M abandonados a su suerte y sin custodia, en un cobertizo de Madrid. Los atentados, la investigación, las detenciones, el juicio y las condenas no han hecho sino avivar unas hipótesis que lanzan al aire muchas preguntas y pocas respuestas y todas con el telón de fondo del vuelco electoral del 14-M.

¿Por qué todos los testigos coinciden en que en la parte trasera de la furgoneta no había prendas de ropa y, sin embargo, luego aparecieron al llegar al complejo policial de Canillas? 

¿Por qué los informes oficiales dicen que la furgoneta llegó a Canillas a las 15:30, cuando en realidad se trataba de una hora antes? 
¿Por qué la famosa mochila de Vallecas contenía metralla y la autopsia de las víctimas reveló la ausencia de clavos y tornillos? 
¿Por qué la mayor condena se dictó contra Jamal Zougam cuando los únicos testigos fueron 3 ciudadanos rumanos que le vieron en el tren? 
¿Qué pasó realmente cuando los terroristas se inmolaron en Leganés al llegar los GEO? 
¿Por qué en un primer lugar se dijo que el explosivo era Goma-2ECO y más tarde los peritos independientes lo identificaron como titadyn?.

Hay una petición dirigida a: Al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional:
Al Gobierno, al Congreso y a la Audiencia Nacional.: Investigar los Atentados del 11-M.
Petición creada por Gabriel Moris Madrid, España

11-M: Claves de una conspiración
por BRUNO CARDEÑOSA


Estimados amigos: Os informo que en estos mismos días se está distribuyendo en las librerías de toda España mi nuevo libro: 11-M: Claves de una conspiración, editado por Espejo de Tinta. En esta nueva obra, que será muy polémica, desvelo y expongo algunos de los muchos puntos oscuros respecto a los terribles atentados ocurridos en Madrid el pasado 11 de marzo. Del mismo modo que hice con mi anterior trabajo -11-S: Historia de una infamia (Corona Borealis, 6» edición)- la versión oficial de los hechos queda al descubierto tras la investigación que he efectuado. 11-M Claves de una conspiración analiza además de los atentados las oscuras razones que llevaron a España a apoyar a George Bush y denuncia las irregularidades cometidas en las investigaciones efectuadas respecto al Al Qaeda en España. En suma, en mi nuevo trabajo vuelvo a mostrar cómo las autoridades utilizan en su propio beneficio las consecuencias del terrorismo hasta el punto de poder estar detrás de algunas tramas ocultas a este respecto.

Entre otras muchas informaciones, 11-M: Claves de una conspiración ofrece las siguientes revelaciones:
• Las autoridades tenían conocimiento de que se podía producir un atentado en España.
• Estados Unidos ocultó a España referencias exactas sobre quienes iban a provocar la matanza.
• En los días previos al 11-M se produjeron extraños movimientos en la Bolsa española que indicaban que en las altas esferas del poder financiero existía información previa sobre los atentados que iban a cometerse.
• En los meses previos a los atentados, satélites norteamericanos fotografiaron a fruición la estación de Atocha, ¿por qué?
• Tras los atentados de Madrid se escondían intereses petrolíferos.
• Una 'mano negra' guió a la policía para dar con los presuntos culpables de la matanza.
• Las pruebas utilizadas por la policía para detener a los culpables fueron colocadas a modo de 'señuelos'. Alguien delató intencionadamente a los activistas.
• ¿Fue dinamita el explosivo utilizado en la masacre? Aún existen dudas al respecto...
• Informes de expertos presentados en el libro demuestran que la reivindicación que hizo Al Qaeda de los atentados fue una falsificación.
• Las cámaras de seguridad de las estaciones de tren utilizadas por los terroristas no captaron a ninguno de los sospechosos.
• Tras el 11-M, Estados Unidos y Marruecos llegaron a varios acuerdos que beneficiaban a ambos países.
• Los atentados fueron orquestados a modo de operación de inteligencia militar.
• La realidad es que no existen pruebas de peso para acusar a los detenidos por el 11-M. A este respecto, en el seno de la Audiencia Nacional se ha desatado una crisis.
• Apenas 20 minutos después de los atentados, el gobierno español sabía que ETA no estaba detrás de los hechos. Sin embargo, durante un tiempo previo a los hechos se preparó a la población para la explicación que se iba a dar.
• Varios de los acusados eran confidentes de la policía y muchos de ellos estaban vigilados desde hacía años, pero en los días previos a los hechos se les dejó trabajar en su siniestro plan.
• Las explosiones de los trenes fueron controladas a distancia y, posiblemente, disponiendo de una visión en conjunto de la ubicación de los trenes.
• Los cuatro trenes que estallaron viajaban con retraso aquella mañana, ¿por qué? El nivel de puntualidad de esta línea es diariamente del 100 %. Pero ese día, algo extraño estaba ocurriendo.
• La biografía del terrorista que dio la orden del atentado, Al Zarqawi, es en realidad una figura casi mitológica fabricada por Estados Unidos.
• El líder religioso de los supuestos miembros de Al Qaeda en España, Abu Qatada, había llegado a un acuerdo con los servicios secretos británicos para informar sobre sus conexiones con islamistas residentes en España.
• En realidad, Al Qaeda, tal cual nos dicen que es, no existe. En este libro se muestran las pruebas.
• España tuvo una participación decisiva en los preparativos del 11-S en Nueva York y Washington. Sin embargo, se ha demostrado que servicios secretos de Pakistán y Estados Unidos financiaron los viajes de Mohamed Atta a España para preparar los atentados.
• El instructor que enseñó a pilotar a Mohamed Atta asegura que el terrorista no estaba preparado para pilotar aviones.
• En las detenciones de supuestos miembros de Al Qaeda en España se han producido muchas irregularidades. En la mayor parte de los casos, no hay pruebas de ningún tipo contra los acusados. Sin embargo, la Justicia española ha seguido en este caso todas las indicaciones de potencias extranjeras.
• Empresas españolas tienen importantes intereses en la reconstrucción de Irak.
• Los terroristas que supuestamente participaron en la matanza no eran suicidas. Sin embargo, días después de los hechos se inmolaron en una vivienda de Leganés (Madrid). Sin embargo, este libro demuestra que aquella explosión pudo haber sido controlada y que, por tanto, no respondería al intento de suicidio colectivo.



De cómo el atentado de Boston demuestra la farsa del 11-M

16 de Abril de 2013 - 20:19:34 - Luis del Pinohttp://counters.libertaddigital.com/img/none.png?cpn=BLOG12139&type=n&section=SOC_D

Ayer se produjo un execrable ataque terrorista en Boston, donde dos artefactos hicieron explosión coincidiendo con la maratón que se estaba celebrando, matando a 3 personas e hiriendo a casi 200.
Aun se desconoce si se trata de un ataque de un grupo terrorista organizado (nacional o internacional) o si, por el contrario, es obra de un criminal aislado, pero ya están conociéndose los primeros datos sobre la naturaleza de los artefactos.
Según informa hoy el New York Times, las autoridades federales han confirmado a congresistas y senadores americanos que se trataba de dos artefactos caseros, formados por una olla a presión llena de explosivo y de metralla (clavos, rodamientos y perdigones). Es precisamente la existencia de metralla lo que permite deducir que el objetivo era maximizar los daños personales y "provocar una carnicería", según un congresista.
En efecto, muchos de los heridos son por metralla, como confirman las declaraciones del personal sanitario encargado de atender u operar a las víctimas. "Cirujanos que han operado a las víctimas confirman haber visto evidencias que indican que los artefactos estaban llenos de metralla", puede leerse en el The Independent
Aquí pueden ver ustedes un vídeo de CBSNews en el que uno de los doctores explica cómo los heridos presentan numerosísimas heridas secundarias por metralla (además de las heridas directas por la onda expansiva). El doctor explica que hay mucha similitud entre unos fragmentos y otros, que eso apunta a que es metralla que formaba parte de la bomba, que muchos de los fragmentos parecen clavos y que algunos heridos tienen hasta 20, 30 o incluso 40 de tales fragmentos en sus cuerpos. 
Aquí pueden ver ustedes otro vídeo en el que ese cirujano confirma la presencia en los cuerpos de perdigones y clavos.
Es bastante lógico: la metralla se introduce en las bombas PARA causar mayores daños personales y, por tanto, en los heridos y víctimas mortales se encuentra esa metralla de origen terrorista.
En el 11-M, toda la versión oficial se basa en que las bombas de los trenes eran iguales a la famosa mochila de Vallecas, encontrada en una comisaría de Policía 18 horas después de la masacre. La mochila de Vallecas tenía metralla (algo más de medio kilo de clavos y tornillos), lo que quiere decir que, si las bombas de los trenes hubieran sido como ella, hubiera debido forzosamente encontrarse metralla en los cuerpos de las víctimas.
Sin embargo, en NINGUNA de las autopsias de las víctimas del 11-M apareció un solo clavo, tuerca o tornillo, como pueden ustedes comprobar en las declaraciones de la forense encargada de coordinar aquellas autopsias.
Por tanto, las bombas de los trenes no podían llevar metralla, puesto que no se encontró esa metralla en los cuerpos de las víctimas. 
En consecuencia, la conclusión es clara: 
es imposible que las bombas de los trenes fueran como la mochila de Vallecas. Todo el sumario del 11-M se basa en una prueba falsa. Como este atentado de Boston demuestra.