viernes, 22 de marzo de 2013

CIPRÉS DE LOS PANTANOS



CIPRÉS DE LOS PANTANOS (De Florida)
Taxodium distichum, el Ciprés de los pantanos o ciprés calvo, es un árbol de la familia de las Taxodiáceas originaria del sudeste de los Estados Unidos. Es una especie que se adapta muy bien a los medios húmedos.
El ciprés calvo, que es el árbol emblema de Luisiana, es originario del cuadrante sud-este de los Estados Unidos. Se le considera a menudo como el símbolo de los humedales del sur. Además de en Luisiana, se encuentra en Carolina del Sur, en Illinois, en Misisipi, en Florida y en Texas.
Este árbol aprecia los lugares soleados y los terrenos encharcados, pantanosos o regularmente inundados. Medra en la orilla de los grandes ríos como el Misisipi. Fue introducido en Europa en 1640. En los terrenos más secos, está acompañado del roble de los pantanos (Quercus palustris).
La especie vivía asimismo en Europa hace 8 millones de años, como lo indica un excepcional descubrimiento reciente (en julio de 2007) cerca de Bükkábrány, en el departamento de Borsod-Abaúj-Zemplén en Hungría. Se trata de un grupo de árboles del mioceno cuya madera no se ha fosilizado y se ha conservado en una mina de lignito.
Conífera caducifolia. Puede llegar hasta 40 metros de altura, copa piramidal, ramas horizontales, hojas aciculares de 1 por 0.1 cm, caedizas. Cultivado en la región del Delta del Paraná, sobre el borde de arroyos, como protector contra la erosión hídrica. Buena madera, textura fina y homogénea, grano derecho y veteado suave, Pe 0,510 kg/dm³. Madera blanda, liviana, fácil de trabajar. Para construcciones de viviendas, vigas, tirantes.

Taxodiáceas, una familia longeva y con tendencia a soñar con las alturas
Los árboles descubiertos en Buekkabrany pertenecen a la familia Taxodiaceae. Concretamente, los arqueólogos las han calificado como taxodium. Tras esos apelativos científicos se «esconden» nombres más populares, como el del ciprés de los pantanos. Simplificando, los troncos hallados en Hungría son parientes, lejanos en el tiempo pero no en la botánica, de los cipreses. Y como tales, tienen entre sus congéneres a nuestros tejos o a las sequoias y araucarias americanas. Árboles de «buena planta», que alcanzan, facilmente, los veinte o treinta metros de altura.

http://lacomunidad.elpais.com/loitering-on-street-corners/2007/8/13/un-bosquecillo-ocho-millones-anos

En uno de los programas, emitido el pasado julio, del espacio televisivo Redes que dirige Eduard Punset, el carismático divulgador científico se mostraba sorprendido cuando su interlocutor, el biólogo Colin Tudge, le comenta que el norte de Canadá, donde la vista se pierde entre infinitos bosques, sólo se encuentran 9 especies autóctonas de árboles. En Gran Bretaña, únicamente 39. El contraste está en los trópicos: «en la selva amazónica, en cualquier hectárea de terreno, en sólo una hectárea, se pueden encontrar hasta 300 especies distintas de árboles», explica Tudge.
Durante la larga conversación con Punset, Tudge advierte de que «una agricultura que alimente a la gente y respete el medio ambiente es muy distinta de una agricultura que sólo genera mucho dinero y es totalmente insostenible».