lunes, 11 de marzo de 2013

ACACIA



ACACIA

Acacia es un género de arbustos y árboles pertenecientes a la familia Fabaceae, aunque también se conoce con el nombre de «acacia» a muchos árboles leguminosos de otros géneros. Existen unas 1.300 especies en el mundo (unas 950 especies proceden de Australia). Necesitan un lugar fresco para invernar, con temperatura comprendida entre 5 °C y 10 °C. En verano necesita abundantes riegos, con abonado completo.
Entre los antiguos, la acacia era tenida como planta maravillosa, por sus propiedades curativas y la creían de suma eficacia para ahuyentar la mala suerte. En Egipto, era muy conocido este árbol y sus naturales lo empleaban para la construcción de embarcaciones, estatuas y muebles. Entre los hebreos, se le cita con el nombre de madera de setim1 y según los libros santos, en la construcción del tabernáculo la única madera que se empleó fue la Acacia seyal.
Algunas especies de acacias poseen un sistema de defensa que algunos biólogos consideran como único en el Reino Vegetal. En los conglomerados donde cada individuo se encuentra en contacto cercano con otro, si éste es abordado por un depredador de su follaje, la planta reacciona químicamente liberando sustancias que son de transferencia aérea y llegan a las otras plantas "dando la alarma"; de inmediato el resto de los ejemplares del conglomerado comienzan a segregar en sus hojas una sustancia tóxica -éstas cambian de color oscureciéndose- que es dañina en el contacto e ingestión y hasta mortal para el depredador animal (que puede ser por ejemplo un gran mamífero como una jirafa, aunque se han dado casos -ver Botanicals 1986, Nº 133- en que se produjeron intoxicaciones de mascotas). Esta reacción es temporal, aun así debe seleccionarse apropiadamente la especie de acacia en el ámbito de la jardinería, a efectos de evitar estos efectos sobre animales y personas.

Hay cerca de 1.300 especies de acacias. Varios análisis cladísticos han demostrado que el género Acacia no es monofilético. Mientras que el subgénero Acacia y el subgénero Phyllodineae son monofiléticos, el subgénero Aculeiferum no lo es. Este subgénero está formado por tres clados. Por lo tanto, la especie Acacia no se mantiene como una sola entidad, sino que el género se divide en otros 5 géneros diferentes: Acacia, Vachellia, Senegalia, Acaciella y Mariosousa. La especie de nuevo tipo de Acacia se ha convertido en Acacia penninervis.

Cuál de estos géneros segregados conservará el nombre de Acacia es algo controvertido. El genus fue previamente tipificado como la especie africana Acacia scorpioides (L.) W.F.Wright, un sinónimo de Acacia nilotica (L.) Delile. Bajo la tipificación original, el nombre Acacia permanecería con el grupo de especies actualmente reconocidas con el genus Vachellia. Orchard y Maslin4 propusieron una retipificación del genus Acacia con la especie Acacia penninervis Sieber ex DC., una especie australiana que es un miembro del clado más amplio dentro de Acacia, un grupo principalmente australiano anteriormente reconocido como Acacia subgenus Phyllodinae, sobre la base de que esto da como resultado los menores cambios en la nomenclatura. Aunque esta propuesta obtuvo un fuerte rechazo en algunos autores,5 fue aceptado el 16 de julio de 2005 por el XVII Congreso Internacional de Botánica en Viena, Austria.6 En consecuencia, el nombre Acacia se conserva para 948 especies australianas, 7 en las islas del Pacífico, 1 o 2 en Madagascar y 10 en Asia tropical. Las que stán fuera de Australia se dividen entre los géneros Acaciella, Mariosousa, Senegalia, y Vachellia. No obstante, muchas referencias a estos árboles en guías y libros de botánica aún retienen los nombres tradicionales de Acacia aunque no sean australianas, y se las considera denominaciones "previas a la ruptura" (Break-up del género Acacia).
La acacia falsa fue introducida en Europa por Jean Bobin, jardinero del rey de Francia, en 1601. El néctar de sus flores da lugar a una miel apreciada. Se utilizan flores y hojas que contienen flavonoides, glucósidos (robinina), tanino y un aceite esencial. Son antiespasmódicas, colagogas, y emolientes. Se utilizan como estomacales en el caso de dispepsia y trastornos de la vesícula biliar. Por su acción emoliente, protegen a las mucosas del esófago y estómago del exceso de ácido. Se recomienda en el caso de pirosis (acidez), esofagitis y úlcera gastroduodenal.
Las semillas, la corteza y las raíces, a pesar de su dulce sabor, son tóxicas y producen vómitos.
Sangrando las ramas de otras especies de acacias, pertenecientes a la familia de las Mimosáceas, se obtiene la goma arábiga, que es un gran emoliente, útil contra la inflamación de las mucosas digestivas y utilizado en jarabes y preparados farmacéuticos.

Elixir floral: Para quien ha tenido un pasado difícil y vive anclado en él. Piensa que el presente y el futuro son tan tristes como el pasado y no esperan nada positivo. Para quien no tiene esperanza. Ayuda a ver la belleza y la alegría en el momento presente y a esperar cosas buenas para el futuro.

Alquimia botánica: la madera se utilizaba para construir el Tabernáculo hebreo. La rama en flor simboliza la palabra sagrada. Las flores se utilizan en adivinación y trabajo de trance; para la magia del amor. Cosechar hacia medidados de Abril.