martes, 26 de febrero de 2013

PASIONARIA. PASSIFLORA.


PASIONARIA. PASSIFLORA.

Los indios americanos ya usaban la raíz de esta planta para elaborar cataplasmas con las que trataban quemaduras, heridas e inflamaciones. La flor contiene compuestos que le 
otorgan propiedades analgésicas, ansiolíticas, y se puede usar como sedante e hipnótico suave, así como aplicarlo para paliar la hipertensión arterial. Actúa sobre el sistema nervioso central. Es un excelente sedante que provoca un sueño natural. No crea hábito ni dependencia.
Passiflora incarnata. El nombre “Pasionaria” o “ Flor de la Pasión”, se debe a que sus elementos encierran los instrumentos de la pasión de Cristo: 5 estambres que representan las 5 llagas de Cristo crucificado, 3 estigmas claviformes que recuerdan 3 clavos y la corona de espinas.


Se utiliza la planta entera.
Principios activos: flavonoides: quercetol, kampferol, apigenol, luteolol; C-heteróxidos: sapònarol, vitexol, isovitexol; orientol, isoorientol; trazas de alcaloides indólicos: harmano, harmol, harmina.

Acción farmacológica: sedante y espasmolítica.

Indicaciones: distonía neurovegetativa: ansiedad, insomnio, taquicardia, palpitaciones, migrañas, vértogo; espasmos gastrointestinales, dismenorea, hipertensión, transtornos climatéricos.

Elixir floral: esta flor posee características que podrían denominarse espirituales. Libera gradualmente los estados de confusión emocional, sobre todo en situaciones de frenesí carismático. Posibilita el acceso a niveles más altos de conciencia de manera equilibrada y armónica. Actúa directamente sobre el cuerpo espiritual y lo religa a la conciencia ordinaria, independientemente del equilibrio de los otros cuerpos sutiles. La Flor de la Pasión abre el chacra del corazón y el chacra de la garganta, estimulando el sentido del amor desinteresado. Este elixir estimula el chacra menor situado en el arco superior de cada pie. La apertura de este chacra incrementa el sentido de la compasión. A pesar de que esta esencia es básicamente etérea en su efecto fortalece la glándula pituitaria. Esta esencia es una de las más importantes entre las denominadas de la Nueva Era, dado el profundo efecto espiritual que produce.