viernes, 8 de febrero de 2013

Ajedrea




AJEDREA

Los griegos la consagraron a Dionisos, señor de faunos y sátiros, en cuyo honor se celebraban orgías. Messèguè utilizaba para sus filtros de amor: ajedrea, branca ursina bastarda, alholva y celidonia. Se conocen dos especies, de montaña (la presente) y la de jardín.

Principios activos:
 Aceite 
esencial (1-2%) rico en carvacrol (65%), p-cimeno (10-20%), timol (1-5%), gama-terpineno (2-10%) alfa y beta-pineno, limoneno, borneol, alfa-terpineol; ácidos terpénicos (oleanólico, ursólico); ácidos fenólicos: caféico, rosmarínico; taninos (4-8%).

Acción farmacológica: El aceite esencial es antiséptico, fungicida, vermífugo, tonificante, aperitivo, digestivo, carminativo, colagogo, espasmolítico y balsámico. Los ácidos fenólicos refuerzan la acción antiséptica. Por la presencia de taninos, actúa como astringente: antidiarréico, hemostático local y cicatrizante.
Las propiedades afrodisíacas de la ajedrea se reconocen desde los tiempos más remotos. También es útil contra gota, diarrea, leucorrea, interrupción de la menstruación. Digestiva; en la tierra de los olivos se utiliza en la maceración y encurtido de las aceitunas, y estimulante del sistema nervioso. Carminativa, eficaz antidiarréica, purgante, vermífuga y diurética. Calma las crisis de asma. Trata las afecciones de boca y garganta, ejerce una acción favorable sobre el aparato respiratorio al que libra de mucosidad, y fortalece a los niños delicados.

En alquimia botánica se considera relajante en el trabajo psíquico. Su naturaleza es aire de aire: regida por Mercurio y Géminis.