sábado, 1 de diciembre de 2012

¿Por qué funcionan?.


¿Por qué funcionan (admitiéndolo en principio), relativamente, las técnicas esotéricas de dilucidación de la realidad?. ¿Detectar pasado, presente, futuro sin conocer causas?. ¿Intuir, sentir, percibir, ver a través de símbolos penetrando en la naturaleza del objeto?.
Todos los métodos relacionan simbólicamente entidades de distintas naturaleza. Cabe preguntarse por las razones que vinculan astrología, tarot, conchas, vísceras, humo, te, posos de café, I ching, etc, con la realidad objetiva. Jung trató de encontrar respuesta.


Todo lo que sucede en un determinado momento en el Universo queda afectado de alguna manera por ese instante absorbiendo en su naturaleza el significado de ese tiempo. Lo llamó sincronicidad.

Encontrar el código de interpretación, llegar a revelar y determinar explícitamente una situación o suceso descifrando relaciones simbólicas entre distintas entidades, sean cuales sean, será el objetivo de las mancias.

La Astrología adquiere históricamente importancia como fundamento para el desarrollo posterior de muchas corrientes esotéricas pues se construye muy organizada con un método de interpretación estructurado, que se va desarrollando con la ayuda de eminentes personalidades. Alberto Magno es alquimista y por lo tanto la utiliza. Paracelso, alquimista, médico y astrólogo. Kepler investiga nuevos aspectos a los que hoy día comienza a dárseles importancia. Newton escribió mucho más de Teología y Esoterismo que de Física, aunque, evidentemente, con menos éxito y cuando interpretó, es decir, expuso sus hipótesis sobre la naturaleza de la luz y la óptica sufrió ataques que lo alteraron; y es que la interpretación de la realidad se hace a través de la totalidad del individuo con su historia personal y nunca llegaremos a conocer esta realidad en su esencia. En la actualidad hay importantes psicólogos que investigan correspondencias. Y no hay más que merodear un poco por las redes sociales de internet para ver la fuerza y proliferación que tienen las relaciones humanas por medio de estas cuestiones.

Si el hombre es capaz de descubrir relaciones de hecho entre diferentes niveles de realidad y las interpreta, se deben analizar e investigar tratando de encontrar las razones que permiten este resultado. Negarlo, si se demuestra su existencia, es absurdo. Las investigaciones en laboratorio contrastadas y analizadas por repetición no aportan conclusiones a favor de la existencia de estas relaciones. Sin embargo los aficionados a la Astrología encontramos continuas evidencias de su validez. No hay seguridad en la interpretación, ni puede haberla, pues los símbolos tienen la característica de ser adecuados para muchos significados y estos se mueven casi en el terreno de los sueños, del subconsciente y del inconsciente colectivo.

¿Qué hay sobre la intuición esa forma de inteligencia espontánea que es ingobernable y de la que desconocemos su forma de generarse?.
¿Qué hay sobre el libre albedrío?. 
En cada instante de la vida puede elegirse entre múltiples posibilidades y en eso somos libres y tenemos responsabilidades con proyecciones morales, sociales y personales de las que no podemos evadirnos. El hecho de que determinadas estructuras en la carta astral permitan descubrir patrones caracterológicos de una persona sorprende. ¿Cómo se llega a eso?. ¿No somos libres?. ¿Por qué hay personas que repiten modelos de comportamiento que son indicados por las cartas?. No hay nada que, por ahora, nos aclare las razones de que esto suceda.
¡Nada!.
¿Es que sucede?.